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Mar 02 2015

Pornitologo

Mariano, el policía del tiempo

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¡No vuelva usted aquí!

 

La frase es de Mariano Rajoy, aquí es el Congreso de los Diputados, y usted era Pedro Sánchez, que será lo que quieras, pero es diputado. Así que, ¿está Mariano bien de la cabeza? ¿Se cree dueño del Parlamento?

barcenas-padrino-2Nadie en el reino ha dudado que Rajoy perdió los papeles cuando Pedro Sánchez le mentó a su ex-amigo Bárcenas. Mariano, sí, es un señor iracundo que suele ocultar su violencia tras el desprecio y la huida, pero en la encerrona del DEN le pilló Sánchez por sorpresa y ahí saltó un Rajoy normalmente esquivo, recóndito. Ante la realidad de Bárcenas se le torció el gesto y se revolvió el alma a MR. Al parecer, no se lo esperaba y perdió el control, le dio un pronto, le ganó la rabia.

Mariano no se trastornó el pasado martes en el Congreso, más bien recuperó la cordura. La invocación a Bárcenas provocó en él un brote de realidad, un absceso de realismo. Su violencia fue la del loco devuelto al mundo del que huye, enfrentado a su penosa situación. No era a Pedro Sánchez sino a Luis Bárcenas a quien Mariano Rajoy quería expulsar del Congreso, de su memoria, de su vida, de la vida de todos. Luis es ya la última cuerda que une a Mariano al mundo real, su paso en el espejo, una brecha en la pesadilla de una presidencia fallida, de una vida fracasada.

 

Mariano vive en la pola, en la inopia, en la Luna. Tras el debate, @gerardotc, con su agudeza habitual, rebautizó Marciano a Mariano. En efecto, Rajoy gobierna en una España de ciencia ficción, de realidades paralelas, una España fabulosa que solo existe en su imaginación y en las recreaciones de una implacable maquinaria económico/burocrática a la que ante todo importa su propia conservación. Esta econo-burocracia, de claro cariz psicótico, extiende una atmósfera distópica de sorda represión para hacer realidad los sueños de su Presidentel, el dueño de sus destinos y, peor aún, de sus secretos. Su última invención es una Ley-mordaza para ocultar la realidad mediante el ejercicio de una violencia cotidiana y la propagación de un miedo general, de una inmanencia atmosférica, pero a los que está prohibido retratar y señalar. Ya estamos en ello.

La utopía define un no-lugar pero lo que esconde en realidad es nuestro tiempo. A nadie se le escapa que las utopías hablan de nosotros y que lo que nos cuentan es otro tiempo posible, un otro presente. Las utopías nos hablan de una segunda oportunidad, de otro tiempo para nuestras vidas.

aguirre-campana-7bMariano vive en un tiempo imaginario en el que no ha pasado nada, en el que lo vivido no ha sido real. La nación ha salido de la pesadilla, dijo el pasado martes en el Congreso. La pesadilla de Rajoy son estos tres años de fracaso, de desesperación, de mero resistir sin más alternativa. Pero como las pesadillas, los tres años han sido tan solo eso, un mal sueño: no ha habido dolor, no ha habido crimen, no ha pasado nada, en realidad, ni tan siquiera el tiempo. El pasado martes, antes de la irrupción de Bárcenas, Rajoy volvía a prometer lo mismo que prometiera en 2011: tres millones y medio de empleos, bajar el IVA, regeneración democrática, futuro, esperanza…

Rajoy quiere detener el Congreso en el año 2011. En otras cosas, no le importa ir aún más atrás. El BOE de ese mismo martes hacía oficial la existencia de Dios. Rajoy y su Gobierno quieren ser los policías del tiempo, quier pararlo y atrasarlo a voluntad, quieren impedir que nada cambie y hacernos vivir su eterno presente, quieren que el reloj no suene.

 

Tic-tac, tic-tac..

 

1 comentario

  1. José María

    Por el lado bueno, al menos ya no usa aquello de:

    OYE, TÚ… Y CUANDO DIGO “TÚ”, ME REFIERO A ÉL…

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