«

»

Nov 24 2015

Dios Tuitero

El Pseudodebate

FacebookTwitterGoogle+MeneameDeliciousDiggRedditTuentiWhatsApp

Acabo de enterarme. Si no fuera porque vivo en España pensaría que se trata de una broma. El debate televisado entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno será sin uno de esos candidatos, el popularmente conocido como Caraplasma, nuestro querido presidente Mariano Rajoy, que ha tenido a bien enviarnos en su lugar a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

plasmaSe le dio muy bien lo de bailar en El Hormiguero, y no dice tantas tonterías como él, han debido pensar los asesores de Mariano. Es sabido que cuando un partido va destacado en las encuestas, la celebración de un debate le ofrece mucho que perder y poco que ganar. Por eso, no es de extrañar que Aznar no celebrase ninguno mientras fue presidente. Bueno, por eso, y por su nula catadura democrática.

Las últimas entrevistas con Alsina en Onda Cero (¿y la europea?) y Pepa Bueno en la Ser fueron un completo desastre. Sus asesores no quieren arriesgar. Tiene todo ganado y no quieren que una mala tarde del presidente arruine los pronósticos. No quieren verle enfrente de un Pedro Sánchez que le tritura en fotogenia y dos primeros espadas de la dialéctica espectáculo como Iglesias y Rivera, que han cimentado su éxito precisamente en sus actuaciones televisivas.

Si por los asesores populares de Rajoy hubiese sido, no habría habido debate. Ninguno. Pero no estamos en la época de Aznar. Vivimos en unos tiempos en que los espectadores demandan una y otra vez debates políticos televisados. Si antes veíamos el Sábado Noche de José Luis Moreno, ahora las audiencias se aglutinan frente a la pantalla de La Sexta Noche.

Si no puedes eliminar el debate, rebaja su importancia. Enviemos a la número 2. Es de manual. Es lo que hacen los partidos cada vez que tienen que dar explicaciones de un tema que no les beneficia y no quieren que eso desgaste la figura del líder. Pasamos el trámite y a otra cosa. Que sea una estafa para los ciudadanos, nos da igual.

Es lógico que Albert Rivera y Pablo Iglesias se hayan apuntado a este debate devaluado. Se apuntan a todos, ¿no se iban a apuntar a este? Además Pablo ha conseguido eliminar de los asistentes a su rival Alberto Garzón, logrando la oportunidad de erigirse ese día ante los espectadores como el único representante de la llamada “verdadera izquierda”. Su concepto de ocupar la centralidad del tablero debe ser el de ocupar todo el tablero, expulsar a la gente del tablero. Y el pobre Alberto luchando por la unidad de la izquierda. ¡Si te han echado hasta del debate!

Albert hace un año no era nadie. Encontrarse ahora en un debate en pie de igualdad con PP y PSOE, a los que aspira incluso a sobrepasar, era un sueño hasta hace poco inimaginable para él. Es lógico que haya accedido a participar.

rajoy-escondidoEl caso con más miga es el de Pedro Sánchez. Debe de haberse encontrado en una disyuntiva interesante. Por un lado, es histórico que todo un secretario general del PSOE se rebaje a un debate con la número 2 del PP. Hasta hace poco esto también era inimaginable. Por otro, ha debido de pensar que la imagen de un Rajoy escondido tras las faldas de Soraya era una baza electoral difícil de rechazar.

Pero dejemos ya de hablar de cálculos electorales. Aquí lo importante es una cosa. Un debate así, sin el Presidente y también es importante, aunque en menor medida, sin el líder de IU, es un fraude democrático a todos los electores. Una vergüenza, un despropósito. Otro más.

 

Por favor, espera...

Suscríbete a nuestro boletín

¿Quieres que te notifiquemos cuando publicamos un nuevo artículo? Introduce tu dirección de correo electrónico en el formulario y serás el primero en enterarte.