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Nov 26 2015

Pornitologo

Dimitiendo en diferido

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rajoy_tontoEn Presidencia estaban horrorizados ante la deriva de los acontecimientos en Siria.

  • Debemos ser súmamente cautos, presidente. Ya sabes que a los españoles lo de las guerras no les acaba de entrar en la mollera. Los podemitas están haciendo campaña con el No a la guerra y acuérdate de lo que nos costó aquelló la última vez, con Aznar.

 

Mariano Rajoy dio un respingo al escuchar a Soraya. No por lo de la guerra, sino por lo de Aznar. La guerra es una cosa que si hay que ir, se va, que total quienes pelean al final son los americanos, pero Aznar es distinto. Aznar fue demasiados años la guerra de Mariano. Es oír su nombre y todavía se le contractura el lomo en recuerdo de tantos puyazos que le dio el enano del bigote. Para disimular su enojo, el presidente hizo una reflexión en voz alta:

  • Debemosh cumplir nueshtrosh comprmissosh y ayudar a nuestrosh sociosh europeosh en su lucha contra el Daesshh.

 

Soraya cruzó una mirada de pánico con Moragas.

  • ¿Qué pasha? ¿Ahora she dice ashí, no? Daesshhh.

 

Pero ninguno le repondió. Llamaron a limpieza y punto (una contrata de Florentino, por cierto). Mientras, Rajoy ensayaba la nueva palabra con diferentes entonaciones.

  • Daeshhh; Daessshhh… ¡¡Daéshh!! ¿Sonaba mejor Ishish, no? Era mash bonito… Isshhishhh…

 

Soraya decidió cortar aquello por lo sano.

  • ¡Presidente! Debemos cambiar nuestra estrategia electoral y minimizar tu exposición pública. Será mejor que no vayas al debate a cuatro con los demás candidatos a presidente. Con Rivera hecho un gallito de pelea en favor de la intervención e Iglesias en plan paloma de la Paz, quedamos expuesto en ambos flancos. Te caerán leches por todos los lados. Yo te sustituiré, ya sabes que nunca te fallo.

 

rajoy-mi-casaLo de recibir guantazos no es cosa que le importe demasiado a Rajoy. Mariano está hecho a soportar el yugo y a tirar del carro. No, no es el sufrimiento cosa que le haga desistir de sus propósitos, ni Pablo Iglesias. A Rajoy con Pablo Iglesias le pasa como con la guerra, que se la sopla pero total. En opinión del presidente, Pablo Iglesias no deja de ser un marginal, un coletas, un buscavidas de tres al cuarto. Mariano conoció gente así en la Universidad: vagosh y maleantesh, envidiososh de la fortuna que sonríe a lash buenash familiash, rencorososh socialesh, ovejash desshcarriadash. Antes o después lo pillarán tomando porro o algo así y volverá al agujero del que salió, como su colega Monedero. No. El que le come la moral al presidente es Albert Rivera. Rivera es limpio y aseado, bien educado, sensato, no tiene inconveniente en ir a la guerra, podría tener su sitio en el PP  y de hecho lo tuvo. Quizá no se le valoró lo suficiente en el pasado, pero sabe que ahora tiene las puertas abiertas, puede pedir el oro y el moro, lo que quiera. El problema es su empeño en humillar a Mariano, en negarse a pactar con él, a reconocerlo como presidente. En su desconsuelo, Rajoy no puede evitar rumiar su pena en voz alta.

  • Albert, ¿por qué no me quiereshh?
  • ¿Presidente?
  • ¡No! No me eshconderé. No volveré a sher Mariano el del plashhma ¡Losshh debatesshh son mi eshtado natural!

 

Moragas y Soraya notaron la excitación del presidente en el copioso chorreo que salpicaba el suelo y, conociéndolo como lo conocen, decidieron no llevarle la contraria. Si Rajoy no quería, no podrían obligarlo. Lo mejor sería conducirlo al redil mediante suaves palabras, dándole seguridad, tranquilizándolo. Empezó Soraya:

  • Bueno presidente, mmm, lo cierto es que, mmm, según me comunican del CNI, mmm, hay motivos de Seguridad Nacional que, mmm, desaconsejan tu presencia en el debate.

 

En ese momento, Moragas tuvo uno de esos golpes de genio que tanto le han hecho prosperar en la vida y siguió el hilo de la todopoderosa vicepresidenta de Presidencia:

  • En realidad, presidente, es una recomendación a todos los jefes de gobierno de la Unión Europea hecha por la Agencia de Seguridad Europa.

 

Al oirlo, a Mariano se le iluminaron sus tristes ojos bovinos.

  • ¿La europea? ¿Se-seguro?
  • La astucia de Moragas surtió efecto al instante. De repente se encontraba más animado y de mejor humor. Imaginándose uno más del rebaño de jefes de estado europeos, el instintivo gregarismo de Rajoy lo decidió.
  • Bueno, ¿y entoncesh? ¿Dejo la campaña?
  • Eh, no… Eso, quizá, sería demasiado. Pero irás por los pueblos. La España que huele a pueblo todavía está a salvo del islamismo. Además, en los pueblos está la España más envejecida, los que ven la 1 de TVE y no cambian de canal, nuestros más seguros votantes, tu público más fiel, los incondicionales de lo malo conocido y ¡virgencita que me quede como estoy!
  • Ahhh! el pueblo llano y resignado!

 

Rajoy ya casi no siseaba

  • ¿Y a la prensa, qué le decimosh? ¿Que soy objetivo del terrorismo yijadista?

 

Aquí volvió a brillar Moragas.

  • ¡Oh, no! ¡Esta información es altísimo secreto! ¡Pero ahora viene lo mejor, Mariano! ¡Vas a comentar los partidos de liga durante la campaña! ¡En la COPE, Mariano! Presidente, dejas el plasma. Te pasas a la radio. ¡Al fútbol, Mariano! ¡Podrás soltar las alineaciones que sabes de carrerilla, españolas, catalanas o europeas! ¡No tendrás rival! ¡No habrá cuestión que te descoloque! ¡Vas a revolucionar el modo de hacer política, Presidente!

 

rajoy-celebra-golMoragas es de los pocos que se permite llamar al presidente por su nombre de pila. Por algo está donde está y por algo pactó Soraya con él para finiquitar a Rajoy. A cambio, Moragas pidió el ministerio de Exteriores y Soraya se lo prometió encantada. Rivera tendrá que pactar con nosotros, -le dijo-. Nos necesita para gobernar. No tiene gente. Le daremos Economía pero las relaciones con la UE las pasamos a Exteriores. Y ya sabes que en Bruselas pagan los servicios prestados. Si te espabilas, Jorge, en cuatro años serás Comisario Europeo, puede que Alto Representante. ¡Podrás ser la mochila de Europa!

Y esta es la historia. Os lo juro. Así dimitió Mariano Rajoy como candidato a la presidencia. Fue una dimisión en diferido, simulada, o más bien disimulada, a medias, como todo en él. Mariano seguirá siendo el candidato nominal, el dueño legal de la plaza, que ocupará en interinidad Soraya Sáenz de Santamaría, y en interinidad espera seguir gobernando. Así que este día todos dieron un paso apetecido y por tanto fue un día feliz para todos. Soraya tras la presdiencia definitiva, Moragas a los salones del gran mundo y Mariano, alma en pena, hacia el final de su errabunda presidencia para descansar, por fin, en paz.

  • ¿Un purito, Mariano?
  • Jaja! ¡Mejor dame una caja!

 

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